El animal había sido capturado accidentalmente y presentaba un trastorno habitual que se produce tras sufrir una subida brusca desde zonas profundas hasta la superficie. El Área de Recuperación y Conservación de Fauna Marina de la entidad atiende a unos 90 quelonios al año.
Olmos, álamos, tarajes, almeces y otras especies autóctonas sustituyen a la caña en la Contraparada, mientras que los más pequeños siembran lavanda o salvia en el entorno del río Argos, todo ello de la mano de dos actividades convocadas por la Asociación de Naturalistas del Sureste.
La cifra actual se sitúa en el 1,27%. La idea es hacer frente a la contaminación por plásticos y a reducir la contaminación atmosférica. En la 22ª Conferencia del Convenio de Barcelona, celebrado esta semana en Turquía, se ha acordado también designar el Mediterráneo como Zona de Control de Emisiones de Azufre a partir de enero de 2025.
Con casi 1.500 animales atendidos. En el balance de este ejercicio subrayan, además, la generación de sinergias con diversos sectores sociales y la posibilidad de materializar actuaciones en cualquier parte del territorio, lo que les hace sentirse como una entidad "embajadora del hacer cooperativo".
El objetivo es lograr una población totalmente viable y fuera de peligro, lo que precisa llegar al menos a 3.000-3.500 individuos, de los cuales 750 deberían ser hembras reproductoras, según estima la ONG, que recuerda que la población se ha multiplicado por doce en 20 años, y ya alcanza los más de 1.100 ejemplares.
Es una de las acciones previstas en el proyecto Life Lynx Connect, cuyo objetivo es la conexión de las seis poblaciones de lince existentes en la península Ibérica y la creación de otras dos: una en la Sierra Arana (Granada) y la otra, en la localidad de la Región de Murcia.
El aumento ha sido progresivo año tras año, pasando de 20 colegios en el curso 2012/13, a 166 en el actual. Además, desde el curso pasado se ha puesto en marcha de un proyecto de compostaje de biorresiduos, en el que ya participan 15 centros.
La consellera de Agricultura subraya que no hay que deshacerse de esta planta marina "tratándola como un residuo", y que los restos de ejemplares muertos se pueden incorporar a otros lugares. Esta semana ha promovido el decreto de protección de esta importante especie mediterránea, ha recordado la partida presupuestaria específica para el medio marino y ha señalado que implementará el Servicio de Vigilancia Marina.
La localidad acoge a partir de mañana las VIII Jornadas Secemu, con la asistencia de más de 80 congresistas y más de 50 comunicaciones científicas, y la Jornada Científico-técnica sobre el murciélago ratonero patudo en España.