Último Reportaje

La canastera común es pequeña, plumosa, con el cuello engolado en crema y un característico contraste en negro que se orilla hasta el rabillo interior del ojo, y tiene más aspecto de golondrina que de ave que rebusca en el limo. Olvidada y denostada durante mucho tiempo, ahora cada vez hay más gente que la defiende: las canasteras tienen quien las ame, y entre ellos están los agricultores del entorno del Mar Menor.

Mónica Rubio. Periodista y Bióloga.