La riqueza patrimonial de la rambla del Pocico salta de las aulas al móvil
Una Guía Didáctica Interactiva resultado del trabajo colaborativo entre el IES Sangonera la Verde y el Centro Cultural de la pedanía invita a descubrir sus enormes atractivos

“A veces nos desplazamos muy lejos buscando cosas interesantes cuando tenemos en el entorno una riqueza que no conocemos y en la que no hemos profundizado”, cuenta Rosa Pardo, profesora en el IES de Sangonera La Verde, refiriéndose a la Rambla del Pocico, cuya biodiversidad, geología, prehistoria y tradiciones culturales han saltado de la lupa de las aulas hasta convertirse en una guía interactiva que pone este envidiable patrimonio al alcance de un clic. La nueva herramienta, que ahora se presenta, es el último hito de un proyecto complejo y dilatado al que estos días le ponen la guinda al haber sido escogido para protagonizar el cartel de la Olimpiada de Geología de la Región de Murcia.
El proyecto intergeneracional ‘Rambla del Pocico’ “está siendo algo mágico”, relata Pardo. Se trata de una iniciativa colaborativa entre el IES Sangonera la Verde y el Centro Cultural de la pedanía, ya que dio sus primeros pasos de la mano de la técnica responsable del centro, Mari Carmen García, con el imprescindible apoyo del Taller de Historia y Patrimonio de Sangonera, coordinado por Gabriel Nicolás; pero en el que, desde que naciera hace tres años y poco a poco, han contado con multitud de colaboradores que han ayudado a redescubrir la abundancia de bondades que atesora el enclave.
"Desde hace tiempo, en el Instituto queríamos prospectar una zona que tuviera atractivos de interés para trabajar contenidos curriculares y poner en valor el patrimonio local. Las fuentes documentales referían un elevado interés paleontologico y geomorfologico, así que planteamos inicialmente una ruta de unos siete kilómetros. Y cuando la hicimos, nos fascinó. Vimos que aunaba no solo el valor del medio natural, sino una riqueza histórica, cultural y etnográfica sustanciosa”, recuerda la profesora.
La Rambla del Pocico -o de Sangonera- se sitúa entre las pedanías murcianas de El Palmar y Sangonera la Verde, en el Parque Regional de El Valle y Carrascoy. Recoge las aguas de lluvia de la vertiente norte de la Sierra del Puerto de la Cadena, que traslada hasta el río Guadalentín. Adentrarse en este bello paisaje permite conocer una geología extraordinaria, diversidad de flora y fauna, fósiles, registros argáricos, edificios religiosos y usos tradicionales. Y todo ello, viene recogido en la Guía Didáctica Interactiva La Rambla del Pocico que invita a descubrir esta preciosa ruta.
En esta herramienta, el usuario puede viajar a su gusto. Así, previo al recorrido, puede uno asomarse a los botones generales de Fauna, Flora o Arqueología, además de obtener una idea previa de la localización y accesos y unos apuntes sobre la conservación del territorio.
Y una vez en el lugar, ofrece la posibilidad de descifrar los secretos de la rambla al detenerse en las distintas paradas: Ermita de la Cruz, La Cañada Real, Nuestra Historia Geológica, La Pizorra, Tafoni, Fósiles, Antiguos Oficios, Ruta Milenaria o Las Trampas de las Hormigas León son algunos de sus epígrafes. Al pinchar, la guía despliega multitud de recursos, con texto, fotos y nuevos enlaces.
Mucho más que un inventario de especies
“Lo que me ha sorprendido de la rambla es su riqueza patrimonial, pero no solo la que aparece referida en los libros, como la paleontológica -aunque ya está muy esquilmada- o la geomorfológica; sobre todo me gusta que recoge ese término tan maravilloso que es los usos tradicionales de la geodiversidad y de la biodiversidad, es decir, que es mucho más que un inventario de especies, que unos recursos geológicos o que un paisaje. Demuestra que hay toda una cultura y una historia ligada al patrimonio natural”, recalca la docente.
Pardo continúa explicando que, por ejemplo, “las areniscas funcionan como acuíferos, permitiendo que el agua se infiltre. El ser humano, en su audacia de diseñar estrategias y aprovechamientos tradicionales, construye una mina de agua que recoge las aguas del nivel freático y permiten el riego de toda la zona, como ocurre en las grandes fincas de Torreguil, Y el agua que llega al pueblo se recoge en un lavadero, del que hay registro fotográfico en el Taller de Historia de la pedanía, y hemos localizado jotas que aluden a ello. Toda una cultura ligada al medio natural que me parece maravillosa”.
El proceso de análisis, creación y digitalización “ha sido un trabajo de todos. Elegimos el nivel educativo de Primero de Bachillerato como referente y trabajamos desde ahí. Las fases primeras fueron de investigación; el segundo y tercer año vino la fase de producción, con elaboración de material didáctico. Y este año, ese material se va a desglosar en distintos niveles educativos”, avanza Pardo. Destaca en concreto “la cantidad de imágenes de elaboración propia del alumnado”, donde el Departamento de Plástica ha coordinado todo el proceso creativo, que está basado en Sistemas de Información Geográfica, pero en el que todo se ha hecho a mano, con dibujos de los alumnos”.
Esta guía es el culmen del proyecto hasta el momento. Un proyecto que “es un lugar de convergencia de intereses comunes, y que supone un horizonte de conocimiento y de transformación social, y una oportunidad hacia la conservación”. El resultado “ha sido muy especial porque la gente se ha sumado a nuestra ilusión, reuniendo a personas mayores con alumnos del mismo pueblo, y con referentes del mundo académico y profesionales”, que pueden repasarse en el botón de Agradecimientos de la guía.
Todo ello, sin olvidar la vertiente formativa, origen de esta fructífera acción, que ha redundado en que “los alumnos son ahora vectores de difusión de este enclave y hacen de guías ambientales a sus compañeros, a las familia o a grupos internacionales". No en vano, puede presumir de que "todos los Erasmus pasan por la rambla del Pocico, como los venidos de Isla Reunión o de la Martinica".
A los alumnos, además, “les ha aportado sobre todo la sorpresa. A veces, cuando estás cerca de tu realidad próxima crees que la conoces, pero luego el ver todo lo que hay ahí les hace sentirse orgullosos y les apetece transmitir eso. Hay alumnos que ya dejaron el instituto y en sus trabajos finales han acudido a la rambla, y promoción tras promoción el proyecto se va impregnando también de esta riqueza”.
Llegar hasta aquí ha sido un camino largo y laborioso, que ahora tiene otro premio: el de ser la imagen que ilustra el cartel de la XVII Olimpiada de Geología de la Región de Murcia, y participar en el acto de apertura. “Cuando me lo comentó Paco Guillén, coordinador de la Olimpiada, me emocionó, porque a esta fase territorial siempre han sido invitadas personas de gran relevancia que han estado trabajando en proyectos muy importantes y grandes hitos del año; y que nuestra experiencia educativa haya sido considerada tan relevante como para dedicarle ese espacio en el acto de apertura nos llena de alegría a nosotros y a nuestros alumnos, que son nuestros protagonistas y los que van a exponer y presentar con ilusión el proyecto”.
Y no acaba todo aquí. “Éste es un proyecto vivo porque hay actuaciones que pueden incorporarse”, y enumera posibilidades como elaborar un itinerario de realidad virtual, que podría estar diseñado por voluntarios de la Universidad o los alumnos de robótica; o trabajar desde la literatura los dibujos y cuentos sobre el yacimiento argárico de Los Pedregales que ya incluye la guía; o imprimir en 3D una colección de fósiles, que proporcionaría una forma de conocer el patrimonio paleontológico sin necesidad de esquilmar y a la vez contribuiría a crear conciencia; o musealizar el entorno de la ermita con códigos QR y paneles interpretativos… “Hay muchas actuaciones que están pendientes y que seguramente acometamos, y si alguien tiene alguna idea, será bien recibida”, invita Rosa Pardo, profesora de Geología en el IES de Sangonera La Verde y una de las impulsoras del proyecto intergeneracional ‘Rambla del Pocico’, que lejos de darse por cerrado, encara los próximos meses con renovada ilusión por seguir divulgando los valores del patrimonio más cercano.
Imágenes cedidas por el proyecto intergeneracional ‘Rambla del Pocico’.
