El envío de ejemplares desde Extremadura y Andalucía contribuye a la recuperación de estas aves necrófagas en sus antiguas áreas de distribución por el continente europeo. En los últimos 12 años, Extremadura ha aportado en torno a 600 buitres a distintos destinos.
El proceso ha permitido contar con unos 2.500 ejemplares de caballito de mar. Las otras especies objetivo son el fartet, las agujas, los zorros y el chirrete.
El peso de estos ejemplares ronda entre los 628 y los 1.067 gramos, por lo que se acercan al óptimo para su próxima suelta a principios de este verano. En ese mes, nacieron en las costas de la Región 53 ejemplares de esta especie.
La entidad conservacionista considera "bochornoso" que esta comunidad de regantes, "la cual debería ser la primera en defender las acequias", se oponga a esta protección cultural, con todo el patrimonio que albergan y la importancia histórica que han tenido y tienen ambas estructuras para Murcia y su historia.
La quitidriomicosis está provocada por un hongo afecta a la piel de los anfibios y ha causado mortalidades catastróficas en muchas especies. Antes de esta práctica, era necesario retirar los ejemplares de los cuerpos de agua y vaciar éstos previo a la aplicación del tratamiento.
El gesto simbólico de apagar la luz en edificios relevantes es la mayor movilización global en defensa del medioambiente. Este año, este "apagón" reivindicativo tendrá lugar el 23 de marzo de 20:30 a 21:30 horas.
Durante 12 días, a bordo del buque oceanográfico Ramón Margalef, se han caracterizado las comunidades bentónicas de estas zonas para asesorar a las administraciones sobre su posible protección.
Se ha realizado una presuelta de 12 ejemplares en la laguna de Las Moreras, en Mazarrón, y de ocho en los Saladares del Guadalentín, en Alhama de Murcia. Se trata de la especie de pato más amenazada de Europa.
Con categoría de Sitio Histórico, alberga grabados rupestres, cueva sepulcrales, vías pecuarias y un patrimonio edafológico singular en la ladera meridional de la montaña.