Una campaña del IEO recién completada registra 561 avistamientos de cetáceos y tortugas marinas y 146 horas de acústica pasiva. Los datos son especialmente importantes en el caso de los zifios debido a los varamientos atípicos registrados en las costas de la Región de Murcia, compatibles con los efectos de fuentes acústicas intensas, señala la entidad investigadora.
Los especialistas han detectado una decena de infracciones a la vegetación del lugar, a las infraestructuras y que podría afectar también las pinturas rupestres Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Ya no es una sorpresa, pero sí una ilusión. Confiamos en que la sociedad murciana está más madura y sabe cómo comportarse ante estos magníficos eventos.
Este hallazgo alerta sobre los posibles riesgos de su consumo humano. El trabajo del Instituto Español de Oceanografía analiza el papel del popular crustáceo como indicador de este tipo de contaminación.
La ONG lanza hoy su informe anual sobre incendios forestales: Incendios extremos: el reto de adaptar el territorio, en el que propone 10 acciones como medidas más destacadas y reclama la necesidad de un amplio acuerdo político en este ámbito.
El segundo intento de nidificación de un ejemplar de tortuga boba en las costas de la Región de Murcia de esta temporada se ha producido esta madrugada en un espacio de La Manga, según se ha informado desde la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad Autónoma, que no indica el lugar concreto del hecho.
El texto relata que en el Oceanogràfic València se recibía la señal constante desde una zona de La Manga que indicaba la presencia de un ejemplar de tortuga radiomarcada.
La distancia, la diferencia de altura o el sonido del disparo generan diversas reacciones en las aves que incuban, pudiendo llegar al abandono del nido. Una investigación liderada por científicos de la Universidad de Murcia recomienda crear un área de amortiguación de 600 metros y pone de relieve el papel de los estudios comportamentales en la conservación de la biodiversidad.
El trabajo reconstruye 24 años de crisis ambientales en el ecosistema costero gracias a la tecnología satelital y demuestra la eficacia del algoritmo BELA y los sensores de color del océano como sistema de alerta temprana para predecir y gestionar episodios de eutrofización en la laguna.