ENTREVISTA

"Las praderas de Posidonia en las costas son nuestra esencia mediterránea"

Hablamos con Juan Manuel Ruiz Fernández, responsable y coordinador científico de la Red de Seguimiento de Posidonia oceanica, en el X Aniversario de la Red de Seguimiento de P. oceanica

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Fotografías cedidas por © Juan Manuel Ruiz Fernández. Grupo de Ecología de Angiospermas Marinas (GEAM). Instituto Español de Oceanografía (IEO). Centro Oceanográfico de Murcia.

Juan Manuel Ruiz Fernández es el responsable y coordinador científico de la 'Red de seguimiento de las praderas de Posidonia oceánica y el cambio climático en el litoral de la Región de Murcia', que está financiado y promovido por la Consejería de Agricultura, Agua y Medio Ambiente, a través del Servicio de Pesca y Acuicultura, y que este verano cumple diez años de trayectoria. Ruiz Fernández, además, dirige el Grupo de Ecología de Angiospermas Marinas (GEAM), con sede en el Centro Oceanográfico de Murcia del Instituto Español de Oceanografía

ecv- La 'Red de seguimiento de las praderas de Posidonia oceánica y el cambio climático en el litoral de la Región de Murcia' cumple diez años. ¿Qué objetivos se han logrado en este tiempo? 

JMRF- En función de los objetivos debemos considerar tres tipos de logros: los científicos, los políticos y los sociales. Los logros científicos son básicamente el haber puesto en marcha un sistema de monitorización continuada de este importante hábitat marino; a diferencia de los ecosistemas terrestres, la implementación de este tipo de sistemas en el medio marino es muy escasa y mucho más difícil por las limitaciones obvias que nos impone el medio marino (buceo, temporales, etc.). Sin embargo, a pesar de las dificultades, es una herramienta fundamental para poder diagnosticar qué es lo que está pasando en el ecosistema marino, cómo le afecta la actividad del hombre, el cambio climático, etc. De otra forma, es imposible conocer qué esta pasando. Ahora tenemos series temporales de diez años de variables bioindicadoras clave, de forma que los datos obtenidos ya empiezan a tener una base estadística sólida para diagnosticar las tendencias del ecosistema. Estas series temporales no sólo tienen un valor científico, sino también para la gestión de los ecosistemas marinos, la explotación de sus recursos, su protección, etc. La forma de estas series temporales es, de alguna manera, el lenguaje de los ecosistema y reflejan el modo en que éstos sienten los cambios ambientales y se adaptan a ellos. Así podemos saber si determinada actividad (por ejemplo, una granja de peces o el vertido de una desaladora) está influyendo en el hábitat y de qué forma, y actuar en consecuencia regulando dicha actividad. Esto es clave, ya que si los hábitats marinos se degradan por la actividad del hombre, entonces esta actividad no será sostenible a largo plazo y el recurso se agotará. Por último, el alma del proyecto es la participación ciudadana directa en las tareas de seguimiento científico. Todos los años han participado en los muestreos centros y clubes de buceo de la Región y buceadores voluntarios. Esta participación ciudadana nos ha permitido reforzar los datos obtenidos en los muestreos, pero sobre todo ha sido una potente fórmula para incrementar el nivel de concienciación pública hacia estos temas, mucho más eficiente que cualquier otra campaña de divulgación medioambiental.   

ecv- ¿Qué otras actividades han llevado a cabo en este tiempo?

JMRF- En efecto, el proyecto comprende un amplio número de actividades científicas y formativas. Los buceadores voluntarios, además de tener un nivel de buceo alto, deben pasar antes por un proceso de formación para poder realizar las mediciones con el equipo científico. Asimismo, el equipo científico-técnico mantiene una labor divulgativa más o menos intensa mediante la elaboración de artículos de divulgación científica, charlas, seminarios o a través de redes sociales. Por otro lado, desde el punto de vista científico no nos hemos limitado a ver lo que pasa sólo a nivel de las poblaciones de Posidonia, sino que estamos trabajando otros aspectos, particularmente relacionados con los efectos del cambio climático en las zonas marinas costeras de nuestra Región. Algunos de estos aspectos es el seguimiento de la abundancia del alga invasora Caulerpa racemosa, de las floraciones de Posidonia o el registro continuado de la temperatura mediante sensores sumergibles.   

poceanica_juan_m_ruiz_6.jpgepoceanica_caulerpa_juan_m_ruiz_5.jpgcv- ¿Por qué considera importante mantener las actividades de esta Red?

JMRF- Debemos mantener en el tiempo estos sistemas básicos de seguimiento si queremos un modelo de gestión de los recursos marinos con base científica y capaz de adaptarse a los cambios del medio para que la actividad del hombre sea compatible con la conservación del medio ambiente marino. Por otro lado, la participación ciudadana es clave en este caso ya que la percepción que el público tiene de un hábitat o una especie influye mucho en la toma de decisiones política para su conservación; las praderas de Posidonia son ecosistemas con poco “carisma”, en comparación con los arrecifes de coral o los bosques, y además en verano tienen mala prensa, al ser calificados de basura en las playas. Uno de los mayores logros de este proyecto ha sido cambiar esta percepción a través del conocimiento y la participación directa del ciudadano.      

ecv- ¿Cuánta gente ha pasado por esta Red?, ¿repiten muchos submarinistas?

JMRF- No tengo la cifra exacta, pero calculo que entre 500 y 600 buceadores de todas las edades y de todas las partes de España, y también del extranjero. Y sí, muchos repiten, cerca de un 40%; hay auténticos veteranos que llevan participando desde hace diez años, son ya grandes expertos y aportan un buen trabajo a la parte científica del proyecto. Esto es muy significativo, ya que hemos logrado crear una especie de cultura del buceador voluntario que además ayuda a diversificar la actividad del buceo, normalmente concentrada en una serie de puntos de buceo que ya muestran síntomas de masificación y de alteración de los hábitats. La participación de los buceadores en este tipo de programas forma parte de lo que llamamos Ecobuceo, es decir, la práctica del buceo sostenible, compatible con la conservación del medio ambiente.   
     
ecv- ¿Cuál es el papel de los clubes de buceo?, ¿puede un submarinista inscribirse sin estar en un club?

JMRF- Aunque colaboramos con la Federación de Clubes de Buceo (FASRM), nuestra actividad se desarrolla principalmente a través de centros de buceo costeros, que son los que tienen la logística para realizar la actividad. Colaboramos muy activamente con la Asociación de Centros de Buceo de la Región de Murcia, pero también con algunos clubes federados como el Club Villa de San Pedro. Su papel es fundamental, no sólo para la parte logística, sino también para contribuir a fomentar esa cultura del Ecobuceo, ya que ellos son los principales interesados en que su propia actividad respete el medio y se avance en la conservación de los ecosistemas marinos.   

ecv- Veo que el llamamiento de estos días ha sido un éxito. ¿Ha sido siempre así en estos diez años?

JMRF- Pues por lo general es así, con una demanda de participación siempre tres o cuatro veces superior a las plazas ofertadas. En este aspecto, hay que reconocer el papel de las redes sociales, que ha facilitado enormemente este proceso de convocatoria y difusión, es increíble.  

ecv- ¿Cómo están las praderas de Posidonia oceanica

El 90% de las praderas de Posidonia se encuentran en un estado estable o progresivo, lo cual se puede considerar síntoma de su buen estado de salud

JMRF- El 90% de las praderas de Posidonia se encuentran en un estado estable o progresivo, lo cual se puede considerar síntoma de su buen estado de salud. Tenemos algún caso en el que la tendencia ha sido regresiva, es decir, sus poblaciones han disminuido y las causas son variadas. Uno de los casos regresivos está claramente causado por la actividad humana, y en concreto el fondeo no controlado de embarcaciones. Este es un problema extendido en la costa de Murcia y sobre el que hemos llamado la atención para que se instalen fondeaderos ecológicos y se regule esta actividad. Otro caso de pradera en regresión no se debe a la acción humana y es aparentemente natural ya que el origen está en unos temporales extremos históricos que tuvieron lugar entre 2005 y 2006, de los cuales la pradera todavía no se ha recuperado. Aunque este cuadro general correspondiente a la última década es más positivo que negativo, la red de Posidonia (por cuestiones operativas y económicas) no incluye muchos casos de praderas de la Región que se encuentran degradadas por la actividad humana, o que han desaparecido o han sido alteradas durante las últimas seis décadas. Casos destacables de praderas que han desaparecido por completo son las que se extendían frente las costas de Portman y El Gorguel; de estas praderas solo queda una extensión relicta al pie de la Sierra de los Aguilones, donde ahora se pretende construir el puerto de contenedores. Otra importante extensión ha desaparecido por la pesca de arrastre ilegal (a menos de 50 metros), razón por la cual en los años 1980 se procedió a la instalación de arrecifes artificiales anti-arrastre. Los puertos de San Pedro del Pinatar, Águilas y Mazarrón han causado la regresión de las praderas de esas zonas. Otras praderas están siendo influenciadas y degradadas por la influencia de diferentes tipos de vertidos… En definitiva, fuera de la influencia de la actividad humana, las praderas mantienen un buen estado de salud y conservación, siendo la actividad humana la principal causa de su deterioro. De hecho, los hábitats de praderas marinas se consideran a nivel mundial como la versión marina de los canarios que se utilizaban como “sensores” de acumulaciones de gases tóxicos en las minas de carbón.

ecv- ¿Cómo las ven de cara a futuro, y qué perderíamos si desaparecen?

La presencia de P. Oceanica no es sólo una cuestión estética y ecológica, sino también socio-económica 

JMRF- Si desaparecen perdemos mucho. La presencia de las praderas de Posidonia en nuestras costas es equivalente a mantener nuestra esencia mediterránea, la transparencia y calidad de nuestras aguas, la presencia de nuestras playas… es decir, no es sólo una cuestión estética y ecológica, sino también socio-económica ya que afectaría a sectores tan importantes en nuestra Región como la pesca y el turismo. Se han realizado varios ejercicios de valorar económicamente los servicios que estos hábitats aportan al ecosistema y a la actividad socio-económica; los resultados, publicados en prestigiosas revistas científicas, son espectaculares: su importancia económica es mayor que la de ecosistemas marinos tan relevantes como los corales o los manglares. 
     De cara al futuro, lo único que tenemos que hacer es aplicar las normativas existentes para su conservación y gestión. Por un lado, es fundamental aumentar el área de praderas marinas protegidas, lo cual se conseguiría en nuestro caso aprobando y poniendo en marcha las áreas de la Red Natura 2000 de la Directiva de Hábitat; por otro lado hay que continuar aplicando la Directiva Marco del Agua, que vela por la calidad de nuestras aguas costeras, y por último tenemos la Directiva Marco de las Estrategias Marinas, cuyo objetivo es la preservación y uso sostenible de nuestros ecosistemas marinos. Las redes de seguimiento como la nuestra juegan aquí un papel fundamental pues son la herramienta básica para que estas normativas y directivas sean aplicables y se traduzcan en medidas de gestión y toma de decisiones. Pero, además de todo esto y por encima de ello, está la concienciación pública sobre la necesidad de proteger los ecosistemas marinos y su biodiversidad, hay que trabajar más en educación ambiental pues si no todo lo anterior no tiene sentido.

ecv- ¿Qué puede hacer un ciudadano de a pie para la mejor conservación de la Posidonia oceanica

JMRF- Pues mucho. Informarse, participar en estos programas, seminarios, leer, etc., y transmitir este conocimiento. La concienciación del público es muy importante para nuestra labor. Tenga en cuenta que vivimos en un país en el que la ciencia y el medio ambiente son aspectos descuidados y subvalorados, no se entiende su papel en la sociedad porque no pertenecen al sector productivo tradicional. Este es el mayor escollo con el que se topan los esfuerzos de conservación en nuestro país y esto es algo que debe cambiar necesariamente, no sólo por los ecosistemas, sino también por una sociedad mentalmente sana y sabia.

Mónica Rubio. Periodista y Bióloga.

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La Posidonia, entre el amor y el odio

José Manuel Ruiz Fernández, responsable de la Red de Seguimiento de la Posidonia oceanica, nos responde también a un par de preguntas sobre la percepción que la sociedad muestra ante esta planta marina:

ecv- Diez años después, parece que la gente conoce más a la Posidonia oceanica, como que le ha cogido un poco de cariño. ¿Comparte esta opinión?
JMRF- Sí, en parte, sí estoy de acuerdo, pero no es suficiente. Hace 20 años había que gastar mucho tiempo en explicar de qué iba esto, pero ahora no hace falta tanto, mucha gente conoce el tema, lo cual significa que el trabajo que hemos hecho científicos, gestores, ONGs, maestros, etc. ha servido para algo. Aún así, llega el verano y la población se divide entre los que odian las posidonias porque “les ensucian las playas” y los que entienden su papel ecológico y reivindican unas playas con toda su esencia mediterránea. Lamentablemente, los propios medios de comunicación están del lado de los primeros y la balanza se inclina hacia la percepción social negativa. Hay que conseguir darle la vuelta a esto y evitar el gasto inútil de los ayuntamientos en retirar los arribazones de las playas, que hay cosas más importantes y necesarias.  
  
ecv-¿Cree que la gente conoce realmente las funciones de esta planta o solo se ha quedado con el nombre? ¿Qué deberíamos saber todos ya?
JMRF- Creo que saben que es importante por la misma razón por la que es importante un bosque o un arrecife de coral, pero en realidad hay muchos aspectos que se desconocen por el público general y que les sorprenderían. Por ejemplo, las especies del género Posidonia y los musgos del género Sphagnum (musgo de turbera) son los únicos organismos con capacidad de crecer verticalmente y acumular su biomasa -muy compacta- que a lo largo de los siglos se convierten en depósitos de carbono, que además son unos sumideros muy importantes en los que se inmoviliza el CO2 atmosférico en exceso que causa el calentamiento global. El poder de estos hábitats de transformar el medio en el que habitan es increíble y se observa a todos los niveles y escalas de espacio y tiempo. En nuestras charlas de formación intentamos dar una visión más completa de las funciones del ecosistema y el público suele salir bastante sorprendido del alcance e importancia de estos ecosistemas.   

La Posidonia oceánica nos gusta y nos interesa. Tenemos un artículo anterior sobre ella. ¡Míralo aquí!