estos restos paleontológicos alcanzan la mayoría de edad en la región de murcia

Hallan el primer fósil de dinosaurio en Moratalla, tercer enclave para la Región

La pieza, de gran valor patrimonial y rodeada aún de gran misterio, se exhibirá en el Museo Arqueológico de Murcia


Nuria Torrente, geóloga; Francisco Bernal, presidente de la Asociación Cultural Paleontológica Murciana; Miguel Tórtola, descubridor del fósil; y Rafael Gómez, director general de Bienes Culturales de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia

El primer fósil de dinosaurio hallado en Moratalla, descubierto por sorpresa el pasado mes de mayo y que supone añadir el tercer enclave para la Región de Murcia en este tipo de registros, aporta un gran valor patrimonial a nivel europeo y ha salido a la luz rodeado aún de gran misterio. Este año, además, los fósiles de la Comunidad alcanzan su mayoría de edad ya que hace 18 años, en diciembre de 2001, se producía el primer hallazgo en Yecla.

Miguel Tórtola García, descubridor del fósil

Miguel Tórtola García, aficionado y amante de la Paleontología, lleva desde pequeño saliendo al monte y fijándose "en todas estas cosas". Dice que descubrió el fósil por causalidad: "aquel día hicimos una salida para ver fósiles y pasar una mañana amena no para buscar dinosaurios. Hallarlo fue una sorpresa". El lugar del paseo lo conocían bien, y en aquella ocasión habían decidido hacer una visita más concienzuda. "Una vez llegado al sitio, nos percatamos de que había restos de madera fósil, que también es bastante difícil de identificar pero es muy interesante porque nos dice que en aquel lugar hay sedimentos continentales, y unos sedientos continentales del Cretácico podían contener dinosaurios. Todos abrimos los ojos pero yo tuve la suerte de encontrar el primer fragmento e identificarlo como un resto óseo. Estaba muy fragmentado y semi enterrado, disperso en unos diez metros cuadrados porque apareció al pie de un bancal de olivos, pegado al talud del corte del cabezo", describe. Y agrega que "seguramente, todos los años el tractor pasa labrando y el hueso estaba fragmentado. De hecho, en el lugar debe de seguir habiendo más restos, pero eso lo dejamos para el futuro, para una prospección más concienzuda". Antes, en sus paseos, había visto amonites, gasterópodos… pero dinosaurios, ninguno.

Miguel, que tiene 24 años, es Técnico Superior en Marketing y Publicidad. También le gusta la Biología y las Ciencias Naturales y no descarta ampliar su formación en este sentido. 

La pieza, que se dio a conocer ayer por primera vez, se ha presentado en el Museo Arqueológico de Murcia (MAM) en el marco de una charla impartida por la geóloga Nuria Torrente, de la Asociación Cultural Paleontológica Murciana, en la que también estuvo presente su descubridor, Miguel Tórtola, miembro de la misma asociación. El presidente de la entidad, Francisco Bernal, hizo entrega del fósil a Rafael Gómez Carrasco, director general de Bienes Culturales de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia.

Se trata de un elemento bien conservado que compone una figura de unos 25 centímetros de largo. Sin embargo, se encontró muy disperso en el suelo de una finca privada, desperdigado en numerosos pedazos que han ido encajando poco a poco, salvo los dos últimos. Procede de la parte central de un hueso largo, quizá un húmero o un fémur, según valoran los expertos, pero la falta de los extremos, las apófisis -que suelen aportar una clara información- hace muy difícil ir mucho más lejos en la investigación. De este modo, los primeros estudios aún no han permitido dilucidar de qué hueso se trata ni a qué especie pertenece, revela Torrente.

Se sabe que es un dinosaurio por el tamaño y porque ha aparecido en terrenos perteneciente al Cretácico, época representativa de estos animales. En este sentido, "el contexto geológico te lo dice todo", aclara la experta, ya que, indica, la megalofauna apareció más tarde de esta Era.

Este hallazgo "es muy importante, tiene muchísimo valor", reclama. Y no solo por ser de dinosaurio, sino porque "se ha encontrado en un piso geológico, el Albiense -entre 113 a 100,5 millones de años aproximadamente-, pereteneciente al Cretácico Inferior, en el que no se han hallado muchos restos de dinosaurios, y ahora ya son dos los que tenemos en Murcia, junto al de Yecla", subraya. Ello, sin desdeñar que es el resto más grande de la Región de Murcia localizado hasta el momento.

Y es, asimismo, recentísimo. Tras informar el joven descubridor a la Universidad de Murcia y a la Administración, Gregorio Romero, jefe de Servicio de Patrimonio Histórico, se puso en contacto con Torrente, su doctoranda y la única geóloga de la asociación, quien ha participado como directora del proyecto. Así, solicitó los permisos para la necesaria prospección de los terrenos, que incluía el movimiento de tierras en una zona privada. En mayo se conceden y se hace la prospección, que es lo que permite que se encuentren más fragmentos. Se encarga de documentar el proceso, asegurar una buena conservación, y de redactar la memoria preceptiva, que acaba de terminar y registrar este mismo mes en la Administración.

El nuevo fósil se quedará durante un tiempo en el MAM y será expuesto en breve. Lo suyo, dice Torrente, es "seguir estudiándolo", y en este sentido el primer paso es informar al dueño de los terrenos en los que apareció de la importancia de este elemento, proteger la zona y seguir prospectando, ya que aspiran a encontrar algo más. Asimismo, se está fotografiando para ponerlo en conocimiento de expertos de universidades españolas por si pueden aportar nuevas conclusiones sobre la pieza.

Mientras tanto, aquí, abre la puerta a futuras investigaciones en Moratalla y confirma lo que los científicos venían diciendo cuando señalaban que los tres lugares más propensos en la Región para encontrar estos fósiles eran, por las características geológicas, Yecla, Jumilla y Moratalla.

Mayoría de edad de nuestros fósiles de dinosaurio

Los registros fósiles de dinosaurios alcanzan este año su mayoría de edad en la Región. Hace 18 años, en diciembre de 2001, se producía el primer hallazgo en Yecla. Tras las prospecciones realizadas a raíz de este descubrimiento, en 2004 se hallaron las primeras huellas.

Las huellas de Jumilla aparecieron algo después. Se sitúan, en realidad, en la Sierra de Gavilanes, entre Yecla y Jumilla, y ahora están tapadas. Torrente y varios asistentes a la charla de anoche reclamaron que "se terminen de poner en valor y se habiliten para que puedan ser visitadas". El yacimiento consiste en una icnitas tridáctilas que "al parecer sólo existían en los Pirineos y en Murcia y que son del Cretácico Superior, y por tanto los últimos restos de estos vertebrados antes de su extinción". En su día se declararon Bien de Interés Cultural y se catalogaron rápidamente como zona paleontológica, "reconociendo su importancia a nivel europeo".

Su extinción, de hecho, está relacionada, según apoya la mayoría científica, con la caída del meteorito que generó un cráter de 200 kilómetros en México y que dejó el rastro de una capa negra por toda la Tierra, conocido como límite K/T, que está presente en Caravaca. Los asistentes solicitaron también mayor visibilidad y protección para este registro histórico y planetario, que en ocasiones sufre algunas agresiones como el vertido de residuos. Además, "se sitúa en un barranco, entre materiales blandos, y es una zona muy visitada", recuerda Torrente.

Los fósiles de dinosaurios siguen despertando la imaginación colectiva. Presentar esta pieza "ha sido una responsabilidad grande, pero también mucha ilusión", decía Torrente. Seguramente, haya más ocasiones y el registro de esta y otra fabulosa fauna fósil siga aumentando el patrimonio paleontológico de la Región de Murcia.

  

Mónica Rubio. Periodista y Bióloga.