WWF España ha presentado una iniciativa que permite un mejor aprovechamiento de superficies que ya han sido transformadas por la actividad humana para la instalación de energías renovables, con el objetivo de acelerar el despliegue de la energía solar y eólica, según informa la entidad en una nota de prensa.
El objetivo de este proyecto europeo, denominado LIFE REALS (Renewable Energy in Artificial Land Surfaces), es contribuir a una transición energética más rápida, mejor planificada y compatible con la conservación de la naturaleza. Para ello, ayudará a las administraciones públicas a identificar los emplazamientos con mayor potencial para el desarrollo de las energías renovables, a superar las barreras administrativas y de planificación territorial y a fortalecer sus capacidades mediante herramientas técnicas, formación y espacios de intercambio de conocimientos.
Este proyecto nace para cubrir una de las principales carencias de la transición energética: disponer de información objetiva y criterios comunes que permitan decidir dónde desarrollar nuevos proyectos renovables minimizando los impactos sobre la naturaleza y las personas, y favoreciendo una planificación territorial más eficiente.
Para ello, la iniciativa, que se desarrollará hasta 2028 en España, Bulgaria, Hungría, Rumanía y Ucrania, generará metodologías, herramientas y recomendaciones que podrán aplicarse en otros Estados miembros.
En concreto, LIFE REALS desarrollará una metodología común basada en información geográfica, teledetección y análisis territorial que permitirá identificar y cartografiar las superficies más idóneas para el desarrollo de la energía solar y eólica.
Mapas nacionales de superficies con potencial
En España, el proyecto analizará distintas tipologías de espacios ya transformados, entre ellos zonas industriales, explotaciones mineras, vertederos, infraestructuras de transporte, infraestructuras de regadío y otras áreas previamente alteradas. Los resultados se traducirán en mapas nacionales de potencial y bases de datos geográficas que servirán de apoyo a las administraciones públicas para mejorar la planificación territorial y orientar la toma de decisiones.
El proyecto también estudiará las principales barreras que actualmente dificultan el desarrollo de energías renovables en estos emplazamientos, desde aspectos regulatorios y administrativos hasta limitaciones técnicas, económicas o de mercado, así como cuestiones relacionadas con la disponibilidad de información, las capacidades técnicas de las administraciones públicas y la aceptación social.
A partir de este diagnóstico, la organización elaborará recomendaciones para mejorar la selección de emplazamientos, reducir barreras administrativas y regulatorias, reforzar las capacidades institucionales y promover políticas que faciliten el desarrollo de energías renovables con el menor impacto posible sobre la naturaleza y las comunidades locales.
LIFE REALS no promoverá ni autorizará proyectos renovables concretos. Su principal aportación será generar conocimiento, herramientas y criterios comunes que permitan mejorar la planificación del despliegue renovable y apoyar la aplicación de las políticas energéticas y territoriales tanto en España como en el resto de Europa.
Como primer paso, WWF España constituirá este mes de septiembre un Grupo Nacional de Expertos, integrado por representantes de administraciones públicas, empresas, asociaciones sectoriales, comunidad científica y organizaciones sociales. Este espacio acompañará el desarrollo del proyecto, permitirá contrastar sus resultados y formular recomendaciones conjuntas que contribuyan a mejorar la planificación de las energías renovables en España. Los primeros resultados de LIFE REALS servirán de base para fortalecer la toma de decisiones de las administraciones públicas y favorecer un despliegue renovable más ordenado, eficiente y compatible con la conservación de la naturaleza.
«La transición energética no consiste solo en instalar más energías renovables, sino en hacerlo en los lugares adecuados. España cuenta con superficies ya transformadas que pueden contribuir a alcanzar los objetivos climáticos y reducir la presión sobre la naturaleza. El proyecto LIFE REALS nos permitirá conocer mejor ese potencial y aportar herramientas para que las decisiones se tomen teniendo en cuenta criterios ambientales, técnicos y sociales», señala Nicole Julien, técnica de Emergencia Climática de WWF España.
Una oportunidad para acelerar la transición energética en España
España afronta una década decisiva para alcanzar los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), que prevé que las energías renovables representen el 81% de la generación eléctrica en 2030. Alcanzar esta meta no solo requiere aumentar la capacidad instalada, sino también hacerlo mediante una planificación que reduzca el impacto ambiental, fomente la aceptación social y permita aprovechar mejor el territorio disponible.
En este contexto, el proyecto LIFE REALS cofinanciado por el programa LIFE de la Unión Europea, cobra especial relevancia. La Directiva europea de Energías Renovables (RED III) insta a los Estados miembros a identificar zonas especialmente adecuadas para el desarrollo de energías renovables y orienta esa planificación hacia superficies ya artificializadas o transformadas por la actividad humana, evitando, en la medida de lo posible, los espacios ambientalmente más sensibles.
Esta oportunidad cobra aún más importancia si se tiene en cuenta que, según un análisis del European Environmental Bureau (2024), la Unión Europea necesitaría destinar únicamente alrededor del 2,2 % de su territorio para alcanzar los objetivos de despliegue de energía solar y eólica previstos para 2040. El mismo estudio concluye que, tras aplicar criterios ambientales, agrícolas y técnicos, existe alrededor de un 5,2 % del territorio europeo potencialmente apto para este desarrollo. Estos resultados muestran que el reto no es la falta de espacio, sino identificar los emplazamientos más adecuados y planificar su desarrollo de forma compatible con la conservación de la naturaleza y las comunidades locales.
2026/09/10

