La consulta pública del Proyecto de Orden Ministerial por la que se aprueban las medidas de protección y el Plan de Recuperación de la nacra Pinna nobilis para impulsar las acciones necesarias para mejorar el estado de conservación de la especie, reducir su grado de amenaza actual, y recuperar un estado de conservación favorable, se mantiene abierta hasta el jueves 23 de julio de 2026, según informa el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco).
Las alegaciones pueden presentarse a través del formulario web ubicado en este enlace. El formulario recoge cuatro tipo de alegaciones o comentarios: a la introducción, al articulado, al plan, y otras observaciones.
Pinna nobilis, una especie endémica y emblemática del Mediterráneo, es el molusco de mayor tamaño de este mar y uno de los más grandes del mundo, y ha sido declarada en “situación crítica”. Está, además, considerada una especie paraguas, cuyo buen estado contribuye directamente a la salud y resiliencia del ecosistema marino.
El plan establece más de 30 actuaciones, entre las que destacan el seguimiento científico permanente de las poblaciones, juveniles, patógenos y calidad ambiental; los programas de cría en cautividad, bancos genéticos y protocolos reproductivos para posibilitar futuras reintroducciones; el control del fondeo, señalización de áreas sensibles y vigilancia reforzada; la conservación de praderas de fanerógamas, mejora de la calidad del agua y estudios de dispersión larvaria; y la realización de campañas de educación ambiental y sensibilización social dirigidas a usuarios, pescadores y sector náutico.
En particular, el plan fija como meta a alcanzar una densidad poblacional mínima viable que garantice la estabilidad de la especie a largo plazo.
El ámbito territorial abarca 28.356 hectáreas de superficie marina, que incluye la laguna del Mar Menor y la franja litoral sumergida mediterránea de la Región de Murcia. Estas áreas coinciden con un amplio entramado de figuras de protección ambiental, como ZEC, ZEPA, ZEPIM y RAMSAR.
El documento establece 10.918 hectáreas como Áreas Críticas Tipo 1 y Tipo 2, donde se concentran la mayor parte de los ejemplares y donde abre la posibilidad de establecer medidas temporales de protección cuando el seguimiento científico detecte riesgos para la especie, con el fin de evitar afecciones directas sobre las poblaciones. Entre ellas, podrían incluirse restricciones puntuales al fondeo u otras actividades compatibles con la conservación.
Mortalidad cercana al 100% en mar abierto
El borrador del Plan recuerda que actualmente en España la mortalidad de las poblaciones de nacra en mar abierto se estima cercana al 100%.
Señala al respecto que la distribución de la nacra ha sufrido una regresión sin precedentes en los últimos años en todo el Mediterráneo a causa de un Evento de Mortalidad Masiva (EMM) originado por el protozoo Haplosporidium pinnae que comenzó en septiembre de 2016 en las aguas mediterráneas españolas y que se ha extendido por todo el Mediterráneo, provocando prácticamente la mortalidad total de las poblaciones de nacra en mar abierto. Este evento de mortalidad masiva ha tenido una "dimensión geográfica y temporal sin precedentes y ha situado a la especie al borde de la extinción".
Por ello, solo quedan vivas dos poblaciones de nacra, una de ellas en en la laguna costera del Mar Menor y la otra en el Delta del Ebro. Al margen de estas dos bahías, y gracias a la colaboración ciudadana, se han podido localizar algunos ejemplares aislados en las aguas de la costa de Cataluña y Baleares, siendo por el momento los únicos ejemplares supervivientes localizados en mar abierto.
La Comunidad Autónoma de la Región de Murcia también ha anunciado que somete a información pública el Plan de Recuperación de la especie Pinna nobilis (nacra común), "una actuación estratégica destinada a garantizar la supervivencia de una especie emblemática del Mediterráneo y la laguna costera del Mar Menor, que se encuentra en peligro crítico de extinción y cuyas poblaciones están en situación crítica de desaparición", según señala en una nota de prensa. La nota añade que al ataque del patógeno se suman la degradación del hábitat, los fondeos, las artes de pesca y la eutrofización, entre otros, registrados en el Mar Menor.
A pesar de este descenso, añade el texto, "2024 marcó un hito crucial para la especie. Se confirmó el primer reclutamiento de juveniles en la laguna desde la crisis de 2016, lo cual se constató en años posteriores, y lo que demuestra que la población aún es funcional y conserva capacidad reproductiva. Este hallazgo refuerza la urgencia y oportunidad del plan de recuperación".
2026-07-08

