El proyecto Plantas Olvidadas, una iniciativa que combina investigación, innovación gastronómica y dinamización rural con el objetivo de generar bioeconomía a partir de recursos silvestres, presenta resultados “prometedores” en la revalorización de los frutos forestales y su papel en la gestión sostenible de los bosques, al tiempo que ha impulsado la creación de nuevas delicias gastronómicas como el yogur de oveja con dulce de pino o patatas chips con escaramujo, según informa la entidad en una nota de prensa.

Esta es la conclusión de las cinco entidades impulsoras de la actuación, que provienen del entorno de la agroecología y la investigación: el Colectivo Eixarcolant, la Fundación Emys, la Cooperativa Sambucus, la Red para la Conservación de la Naturaleza y por el grupo de investigación EtnoBioFiC.

El proyecto se ha centrado en cinco frutos de especies forestales silvestres: bellotas, cerezas de madroño, endrinas, escaramujos y piñas verde de pino, con la idea de comprobar si pueden generar valor económico y social, y así fortalecer la resiliencia de los bosques ante el cambio climático conservando la biodiversidad del hábitat.

Sus promotores han desarrollado actuaciones forestales en 14 parcelas forestales de Cataluña de 20 hectáreas, y cada una de ellas ha sido dividida en dos zonas: una gestionada y la otra no, para comparar los efectos de la gestión. Se han efectuado trabajos silvícolas encaminados a aumentar la productividad de las cinco especies señaladas y a facilitar la recolección de sus frutos. Los resultados muestran mejoras en el 60% de los indicadores de resiliencia frente a incendios evaluados y en el 50% de los indicadores sobre el estado de conservación de los bosques.

Recolectar estos frutos no ha sido sencillo debido a sus pequeñas dimensiones, sus espinas y las técnicas específicas necesarias en cada caso, convirtiendo la cosecha un reto, según señalan los impulsores del proyecto. Pese a ello, destacan que se han logrado recoger 4.500 kg de frutos que después han sido transformados en ingredientes gastronómicos de mayor valor.

Yogur de oveja con dulce de pino y kétchup de arañón

Con estos frutos, los investigadores han realizado más de 125 pruebas de diferentes productos alimentarios y 50 catas gastronómicas de los mismos. De todas ellas, han seleccionado 31 productos finales que se han comercializado en 20 puntos de venta de Cataluña. Algunos de ellos son: yogur de oveja con dulce de pino, patatas chips con escaramujo, kombutxa de madroño, kétchup de arañón y harina de bellota. Para los promotores del proyecto, “estos productos combinan tradición, innovación y sostenibilidad, y han demostrado que los frutos olvidados pueden generar una bioeconomía local viable y creativa”.

El proyecto también ha tenido una fuerte dimensión educativa dado que sus promotores han organizado más de 20 actividades formativas en hasta ocho comunidades autónomas (Cataluña, Baleares, Aragón, Navarra, Castilla y León, Castilla La Mancha, Andalucía y Galicia). Han sido acciones dirigidas a profesionales de los sectores forestal y gastronómico, así como a trabajadores y gestores de las administraciones públicas. Más de 750 personas han participado en las mismas, compartiendo conocimientos sobre gestión sostenible de los bosques, recolección responsable e innovación alimentaria basada en recursos silvestres.

Replicabilidad gracias al Plan de Viabilidad y Crecimiento

Uno de los objetivos fundamentales de la iniciativa ha sido explorar las posibilidades de que surjan iniciativas empresariales que aprovechen el potencial gastronómico de los frutos silvestres investigados para generar emprendimiento en entornos rurales. A este respecto, los promotores afirman que la replicabilidad del modelo Plantas Olvidadas es otro de los objetivos donde se han producido importantes avances.

Para valorar hasta qué punto esta iniciativa podría inspirar proyectos empresariales, han elaborado un Plan de Viabilidad y Crecimiento que combina el análisis de las ventas reales de los productos del proyecto con un análisis cartográfico sobre el potencial de generar bioeconomía en distintos lugares. Este estudio integra información socioeconómica y ambiental de cada provincia, relacionando la distribución de las especies forestales investigadas con variables de impacto social y la capacidad de aprovechamiento de los recursos.

Aunque señalan asimismo que la replicabilidad depende también de otros muchos factores como la implicación de las comunidades locales, la motivación de los agentes rurales o el apoyo institucional, afirman que su análisis territorial ofrece una aproximación orientativa que ayuda a identificar zonas donde proyectos similares podrían prosperar.

Los resultados indican que diversas provincias españolas presentan un buen potencial para desarrollar modelos de bioeconomía basados ​​en los frutos silvestres analizados. Destaca la piña verde en masas de Pinus sylvestris (Soria, Burgos), P. nigra (Jaén, Cuenca) y P. halepensis (La Rioja, Zaragoza, Teruel, Castellón). El madroño muestra potencial en Ciudad Real y Toledo, y las endrinas y escaramujos en Navarra, Cuenca, Teruel y León. Finalmente, las zonas con mayor potencial para valorizar las bellotas de encinares Quercus ilex subsp. rotundifolia y Q. suber, se sitúan sobre todo en Extremadura, Córdoba, Salamanca, Zamora y, puntualmente, Soria.

Los promotores del proyecto subrayan que Plantas Olvidadas ha demostrado que los frutos silvestres tienen un gran potencial para impulsar la innovación alimentaria, diversificar la economía rural, incrementar la resiliencia de los ecosistemas y generar productos gastronómicos de calidad y valor comercial. Y añaden que, una vez finalizada su primera fase, el proyecto sigue abriendo la puerta a nuevas iniciativas que aprovechen el potencial de los frutos silvestres y consoliden modelos de bioeconomía forestal replicables en otros territorios.

La iniciativa ha contado con financiación europea a través de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) dentro del marco NextGenerationEU.

2026-01-20

  • Recolectando escaramujos. Foto: Proyecto Plantas Olvidadas
    Recolectando escaramujos. Foto: Proyecto Plantas Olvidadas.
  • Cocinando bellotas. Foto: Proyecto Plantas Olvidadas
    Cocinando bellotas. Foto: Proyecto Plantas Olvidadas.
  • Hoja de evaluación de las catas. Foto: Proyecto Plantas Olvidadas
    Hoja de evaluación de las catas. Foto: Proyecto Plantas Olvidadas.
  • Algunos de los productos seleccionados. Foto: Proyecto Plantas Olvidadas
    Algunos de los productos seleccionados. Foto: Proyecto Plantas Olvidadas.
  • Escaramujos, una de las plantas estudiadas. Foto: Proyecto Plantas Olvidadas
    Escaramujos, una de las plantas estudiadas. Foto: Proyecto Plantas Olvidadas.
  • Varios momentos de encuentros realizados en Pamplona, Teruel y Mallorca. Fotos: Proyecto Plantas Olvidadas
    Varios momentos de encuentros realizados en Pamplona, Teruel y Mallorca. Fotos: Proyecto Plantas Olvidadas.