Varias entidades de defensa de la naturaleza españolas lanzan una propuesta conjunta con cinco compromisos estables de país para actuar durante todo el año, reducir el riesgo de incendios extremos, proteger a la población y conservar paisajes más vivos, diversos y resilientes, según informan en una nota de prensa emitida por WWF.

Estos cinco compromisos, son:

Gestionar cada año, como mínimo, el 1% de la superficie forestal de España, priorizando aquellas zonas donde las actuaciones permitan reducir el riesgo de grandes incendios, proteger a la población, mejorar la resiliencia de los ecosistemas y generar bioeconomía. Asimismo, subrayan que gestionar el territorio no significa eliminar vegetación de forma indiscriminada, sino planificar paisajes diversos y funcionales. En ellos deben convivir bosques maduros, masas forestales gestionadas, espacios abiertos, cultivos, pastos, matorrales y riberas. Esta diversidad resulta esencial tanto para conservar la biodiversidad como para dificultar la propagación de incendios de alta intensidad.

Destinar como mínimo 1.000 millones de euros anuales a la gestión y protección del territorio. Recuerdan que gestionar el paisaje requiere recursos estables y suficientes y señalan que, según datos recopilados por ASEMFO, las administraciones públicas destinaron 175,8 millones de euros a prevención de incendios forestales en 2022. Las organizaciones insisten en que prevenir resulta más eficaz y menos costoso que actuar únicamente durante la extinción, por lo que la gestión del riesgo debe consolidarse como una política pública permanente.

Reforzar el apoyo a quienes mantienen vivo y diverso el territorio. Agricultores, ganaderos, pastores, propietarios forestales, gestores y entidades de conservación desempeñan un papel esencial en la construcción de paisajes más resilientes frente a los grandes incendios. Las organizaciones consideran prioritario impulsar políticas que hagan viable vivir y trabajar en el medio rural, favorezcan actividades compatibles con la conservación de la naturaleza y reconozcan los servicios ambientales que estas personas prestan al conjunto de la sociedad.

Mayor protección de los núcleos de población y una mejor preparación de la ciudadanía. Para ello, proponen reforzar las medidas de prevención y autoprotección, desarrollar programas permanentes de educación y sensibilización, facilitar información clara sobre el riesgo y mejorar la coordinación entre todas las administraciones públicas. También consideran imprescindible que exista información pública que permita conocer qué actuaciones se han planificado, cuáles se han ejecutado, qué recursos se han invertido y qué resultados se han obtenido.

Robustecer la coordinación entre todas las administraciones y los agentes implicados para garantizar una gestión integrada del riesgo de incendios forestales. Esto requiere compartir información, coordinar políticas y actuaciones, establecer objetivos y presupuestos claros, evaluar los resultados y rendir cuentas a la ciudadanía. Todas las decisiones deben basarse en el conocimiento científico, técnico y local, incorporando la experiencia de quienes trabajan y viven en el territorio.

Estos compromisos están respaldados, hasta el momento, por Fundación Pau Costa, WWF, Juntos por los Bosques, Confederación de organizaciones de selvicultores de España (COSE), Fundación Oso Pardo, Fundación Entretantos, Rewilding Spain y Fundación para la conservación del Quebrantahuesos para reclamar un cambio de enfoque que sitúe la prevención y la gestión del territorio en el centro de las políticas públicas.

La nota apunta que los grandes incendios forestales no pueden seguir afrontándose únicamente cuando las llamas ya han superado la capacidad de los medios de extinción, y alerta de que España afronta "una de las semanas más críticas de los últimos años por los grandes incendios forestales", con miles de hectáreas afectadas y decenas de miles de personas evacuadas o confinadas en varias comunidades autónomas.

Cada verano, añade el texto, la protección de pueblos, ciudades, paisajes y vidas recae en los servicios de extinción de incendios. Sin embargo, "cuando un incendio alcanza una intensidad que supera la capacidad de respuesta de estos dispositivos, muchas de las decisiones que podrían haber reducido sus nefastas consecuencias ya llegan demasiado tarde".

Ante esta realidad, se hace un llamamiento para que España adopte un compromiso de país firme y que permita "actuar antes de que se produzcan las grandes emergencias".

El fuego, elemento natural

El objetivo no es eliminar el fuego, un elemento natural de numerosos ecosistemas, sino reducir el riesgo de que los incendios forestales evolucionen hacia situaciones extremas capaces de poner en peligro a la población y provocar daños ecológicos, sociales y económicos irreversibles, explica la nota.

Las organizaciones defienden que la respuesta a los grandes incendios no puede limitarse a la actuación durante la emergencia. Consideran imprescindible trabajar durante todo el año mediante políticas públicas estables, coordinadas entre administraciones y sostenidas más allá de los cambios políticos y de cada campaña de incendios.

Recuerdan, asimismo, que los servicios de prevención y extinción realizan una labor imprescindible y que deben contar con condiciones laborales dignas y con los recursos necesarios. No obstante, advierten de que estos profesionales no pueden asumir por sí solos un problema que se construye durante todo el año.

Por ello, hacen un llamamiento para que estos cinco compromisos formen parte de un acuerdo estable de país, respaldado por todas las administraciones competentes y blindado frente a los cambios políticos y presupuestarios.

Los cinco compromisos se basan en la Declaración sobre la Gestión de Grandes Incendios Forestales en España de la Fundación Pau Costa, disponible en este enlace, un documento de consenso que ya se compartió con partidos políticos. Los particulares se pueden unir a esta "reclamación para exigir que se actúe antes del próximo gran incendio, no después", firmando la adhesión en este formulario.

2026-07-28

  • Las entidades reclaman un cambio de enfoque que sitúe la prevención y la gestión del territorio en el centro de las políticas públicas. Foto: WWF
    Las entidades reclaman un cambio de enfoque que sitúe la prevención y la gestión del territorio en el centro de las políticas públicas. Foto: WWF.