El control de plagas, la eliminación de desechos y cadáveres o el turismo de la naturaleza son algunos de los “importantes” beneficios que aportan los carnívoros a la sociedad; sin embargo, la mayoría de las investigaciones se centran en los conflictos. Estas son algunas de las conclusiones de un estudio internacional, en el que participan investigadores del Departamento de Biología Aplicada de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche, según informa la institución docente en una nota de prensa.

Con el objetivo de estudiar cuáles son las principales tendencias en la investigación mundial sobre las relaciones entre humanos y carnívoros, un grupo de expertos han revisado más de 500 estudios científicos, publicados durante 17 años (2000-2016), y han volcado sus resultados en la revista Biological Conservation. Para llevar a cabo esta investigación, liderada por la Universidad Complutense de Madrid, se analizaron los artículos considerando factores como la distribución temporal y geográfica de los estudios, las relaciones detectadas entre los carnívoros y los seres humanos, los distintos actores sociales implicados, las medidas de gestión de los carnívoros, los motores del cambio en las relaciones y el tipo de método de estudio aplicado.

Los resultados han mostrado que la investigación global sobre las relaciones entre humanos y carnívoros está profundamente sesgada, tanto geográfica como taxonómicamente. En concreto, los autores han identificado cuatro importantes lagunas de conocimiento: la primera de esas lagunas es que las relaciones entre humanos y carnívoros a menudo se enmarcaron en conflictos, con pocos estudios sobre los servicios ecosistémicos (es decir, los beneficios) proporcionados y que, sin embargo, también, fueron detectados. Entre esos beneficios están el control de plagas, la eliminación de desechos y cadáveres o el turismo de naturaleza.

Asimismo, se detectó un déficit en la localización de los estudios, puesto que la mayoría de las investigaciones se realizaron en el hemisferio norte, a pesar de que en el sur los carnívoros, también, producen beneficios y conflictos. Por otro lado, los trabajos se centraron en los grandes depredadores (osos, lobos y grandes felinos), mientras que los carnívoros pequeños y medianos recibieron muy poca atención. Por último, la mayor parte de las investigaciones se llevaron a cabo a través del uso de métodos propios de las ciencias naturales, a pesar de que los métodos de las ciencias sociales son, también, necesarios para comprender totalmente las relaciones entre humanos y carnívoros.

El equipo de investigadores de este artículo, liderado por el profesor Jorge Lozano de la Universidad Complutense de Madrid, está integrado por los investigadores del Área de Ecología de la UMH José Antonio Sánchez Zapata y Zebensui Morales Reyes, así como investigadores de las universidades de Alcalá, Granada y Almería; del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (CSIC-UIB), y de instituciones y centros de investigación de Alemania, Polonia, Sudáfrica, Estados Unidos y Países Bajos.

En general, conclye el texto, para fomentar la coexistencia entre humanos y carnívoros, es fundamental estudiar más y mejor los importantes beneficios que los carnívoros aportan a la sociedad, y divulgar este conocimiento para que la gente sepa que son necesarios y apoye su conservación.

2019-10-24

  • Imagen: Jorge Lozano / UMH
    Imagen: Jorge Lozano / UMH.