Un nuevo estudio muestra que el ADN ambiental (eDNA) es una herramienta valiosa para estudiar la diversidad y distribución de cetáceos, especialmente a escalas espaciales intermedias, complementando la información obtenida mediante avistamientos, según señala en una nota de prensa el Instituto Español de Oceanografía (IEO, CSIC), que ha participado en el trabajo junto al Instituto de Investigacións Mariñas (IIM-CSIC).

El ADN ambiental, añadimos desde elclickverde, es el material genético liberado por los organismos en su entorno —agua, suelo, sedimento o aire— a través de elementos como heces, moco, escamas, piel, fragmentos de tejidos, excreciones, secreciones... Proviene de células que los animales y plantas desprenden naturalmente al interactuar con el medio. A través de esta técnica, se recogen muestras (generalmente agua de mar o río, o suelo), se extrae el ADN y se secuencia para identificar las especies presentes. De este modo, permite detectar especies sin verlas ni capturarlas, siendo una herramienta no invasiva, eficiente y precisa para monitorizar la biodiversidad y detectar especies invasoras.

El estudio, que analiza el potencial del eDNA como herramienta innovadora para la monitorización de cetáceos, compara los resultados obtenidos mediante el análisis de ADN ambiental con los derivados de la metodología tradicional de muestreo visual, evaluando su concordancia a diferentes escalas espaciales.

“El ADN ambiental permitió detectar especies como la orca, el calderón común y el zifio de True, que no fueron avistadas durante la campaña, aportando así información adicional al muestreo visual”, explica Miguel Álvarez, primer autor del estudio, que forma parte de su tesis doctoral codirigida por la Dra. Paula Suárez y el Dr. Camilo Saavedra en el grupo MegaMAR del Centro Oceanográfico de Vigo del IEO.

Además, el patrón de distribución espacial obtenido mediante ADN ambiental mostró una alta coincidencia con los avistamientos para las especies más frecuentes, como el rorcual común y proporcionó nuevos datos sobre la presencia del delfín listado, una especie habitualmente infrarrepresentada en los registros visuales.

Especialmente relevante para el seguimiento de especies raras, esquivas

“Estos resultados refuerzan el papel del eDNA como una herramienta complementaria clave en la monitorización de cetáceos. Su aplicación resulta especialmente relevante para el seguimiento de especies raras, esquivas o difíciles de detectar, contribuyendo a mejorar el conocimiento científico y a apoyar el diseño de estrategias de gestión y conservación más eficaces”, señala la Dra. Paula Suárez, investigadora responsable de este estudio.

La investigación se desarrolló en el marco de la campaña europea SCANS-IV, la mayor iniciativa dedicada a la monitorización de cetáceos en el Atlántico Norte. Durante esta campaña se recolectaron 258 muestras de agua en 129 estaciones a lo largo de una extensa área oceánica de 270.684 km², lo que constituye, hasta la fecha, una de las mayores coberturas espaciales en estudios de ADN ambiental aplicados a cetáceos.

Este trabajo ha sido financiado por la Fundación Biodiversidad a través del proyecto “Nuevas tecnologías moleculares y de control remoto para la evaluación de las poblaciones de cetáceos” (NuTEC – BM2019/40); por fondos Next Generation de la Unión Europea en el marco del convenio entre el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), a través del Instituto Español de Oceanografía, para impulsar la investigación pesquera como base para la gestión sostenible; y por el proyecto ESMARES 2, financiado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico para la implementación del seguimiento de las Estrategias Marinas en España a través del IEO y cofinanciado cofinanciado por la Unión Europea a través del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA) dentro de la prioridad para reforzar la gobernanza internacional de los océanos y hacer de los mares y los océanos medios protegidos, seguros, limpios y gestionados de manera sostenible.

La investigación ha sido publicado en la revista Marine Environmental Research con el título de 'Environmental DNA (eDNA) metabarcoding as a complementary monitoring tool in cetacean visual surveys: from broad to fine-scale spatial analysis in open waters', y está firmada por Álvarez-González, M.; Saavedra, C., Rotllant; J., Pierce; GJ, Gutiérrez-Muñoz; P. Vázquez Bonales, JA. y Suárez-Bregua, P.

2026-04-13

  • El análisis del ADN ambiental complementan la información obtenida mediante avistamientos. Foto: IEO/CSIC
    El análisis del ADN ambiental complementan la información obtenida mediante avistamientos. Foto: IEO/CSIC.