Una manifestación 'por un mar Menor vivo' que da más fuerzas

manifa_mar_menor_mayo_murcia_01_ecv_pq.j

Las circunstancias no hacían fácil lograr ayer una gran asistencia a la manifestación que recorrería la ciudad de Murcia pidiendo 'Un Mar Menor vivo'. Amaneció un sábado de playa, había un concierto de Amancio Prada en Molina de Segura y un festival de música en la capital, entre otras opciones más relajadas; además, es época de comuniones, dos asociacones se habían bajado recientemente de la convocatoria y, por si fuera poco, el aspecto de la laguna lleva varios días sin dar sustos. Y aún así, entre 4.000 y 5.000 personas, según fuentes de la organización, y hasta 6.000 entre los más positivos, cruzaron la ciudad para expresar su preocupación por uno de los entornos naturales más significativos de la Región, con un ambiente amable pero firme. Un hecho que, a decir de los convocantes, anima a seguir en este camino.

Francisca Giménez, Dra. en Biología (Dpto. de Ciencias del Mar y Biología Aplicada de la Universidad de Alicante)

"Hay que estar muy vigilante"

La doctora Francisca Giménez, que ayer asistió a la manifestación en favor del Mar Menor, explica la situación de la laguna. "Lo que ha pasado es un colapso ambiental en el que hubo un proceso de anoxia y se ha muerto el 85% de toda la vida. Es como si en Sierra Espuña hubiese habido un incendio que hubiese quemado el 85% de su superficie matando la vida tanto animal como vegetal. Y lo que está pasando ahora con el Mar Menor es como si en ese caso, se fuera el humo y algún político o científico sale diciendo que porque no haya humo la cosa está mejor. Ahora mismo se están aclarando las aguas de la laguna porque no se ha activado el fitoplancton, pero eso puede estallar por otro sitio, y si no es el fitoplancton habrá un bloom de cualquier otra cosa porque la realidad es que sí que ha habido un cambio del estado de la laguna, ha habido un vuelco en la situación. No se ha recuperado el sistema, y ahora, como no hay nada en el fondo, no sabemos lo que va a pasar. La situación está mal y "hay que estar muy vigilantes", advierte.

La manifestación, originada por el grave deterioro ambiental que muestra el Mar Menor, arrancó de la Plaza Circular con una pancarta en la que se leía "Salvemos el Mar Menor" en cabecera y terminó delante del Palacio de San Esteban, sede del Gobierno regional. "Menos cemento y más conocimiento", "Con tanto huerto somos Mar Muerto", "El agua pica y no es por las medusas" o "Con los nitratos no hay trato" fueron algunos de los lemas que se escuchaban a su paso, mientras la cartelería reclamaba "Un futuro para el Mar Menor", recordaba la situación con un "SOS Mar Menor" o recreaba una columna de agua contaminada. Al avanzar de adultos y familias se veían originales disfraces de paraguas-medusas, caballitos de mar, blancos ataúdes y a la misma "muerte" que portaba una cartel anunciando que "La UE mata al Mar Menor". Y expectantes, en las aceras, un padre explicaba a su hijita que la gente estaba pidiendo que el agua de la playa estuviera limpia, mientras otro niño trataba de recordar a los caballitos de mar; una grupito de jóvenes cruza delante de la cabecera comentando "Es que se lo están cargando todo, tíos", y algún paseante sorprendido lanzaba un "¿pero eso no se había arreglado ya?". "Fuera vertidos de espacios protegidos", coreaba mientras la gente. Una vez en San Esteban, Isabel Rubio, de la plataforma ciudadana Pacto por el Mar Menor, una de las tres asociaciones que convocantes junto a Greenpeace y Ecologistas en Acción, leyó un manifiesto.

“Nunca es suficiente, pero estamos muy contentos dadas las fechas”, contaba después Rubio, quien agradecía el cariño recibido: "hemos encontrado una respuesta de la ciudadanía bárbara. La gente se ha acercado a nosotros, nos han abrazado, se han emocionado, nos anima a seguir, que no nos rindamos, nos manda un mensaje de agradecimiento por lo que estamos haciendo, por representarlos delante de las instituciones. Me ha dado abrazos gente a la que no había visto en mi vida y que se han sentido muy identificados con las palabras que hemos pronunciado. Esta manifestación nos da mucha fuerza", resumía.

En concreto, desde la plataforma llevan "más de un año y medio de un trabajo intensivo. Haciendo alegaciones, presentando en el Comité de Peticiones del Parlamento Europeo los incumplimientos de la legislación, muchas horas de reuniones..., somos nueve personas que estamos trabajando a tope de manera voluntaria. Y en estos últimos días ha sido una inyección de fuerza al ver la cantidad de gente que se ha adscrito al Pacto. Eso nos ha dado todavía más energía y más fuerza para seguir”, se anima.

Feliciano Sáez, portavoz de Greenpeace, también valora este apoyo “muy positivamente, porque lo hemos organizado en un tiempo récord. Es verdad que estaba anunciada desde febrero, pero después a causa de las negociaciones con lo agricultores y demás y que en el último momento algunas organizaciones dejaban de convocar, eso nos ha retrasado mucho en la difusión. Estoy convencido de que sin esos factores la manifestación podría haber tenido el doble de asistencia sin ningún problema”, asegura.

También desde Ecologistas en Acción (EEA) de la Región Murciana consideran que “para ser un sábado por la tarde, teniendo en cuenta que es un tema medioambiental y esos temas no suelen mover a mucha gente, y con las circunstancias que se han dado, para nosotros ha sido un éxito de participación. 5.000 ó 6.000 personas por el Mar Menor no es una cosa banal en esta Región”, apunta Pedro Luengo, su portavoz.

cabecera_ecv_pq.jpgPara las tres organizaciones, esta manifestación constituye un acto imprescindible. “Era necesaria para que la gente expresara públicamente su indignación, no ya a través de asociaciones, sino como ciudadano. Pero, además, ningún acto queda en el vacío. Estoy convencido de que la Administración toma nota de que tiene una presión social muy fuerte detrás”, reflexiona Sáez, de Greenpeace. Rubio, del Pacto por el Mar Menor, cree que "lo poquito que se ha hecho ha sido gracias a los ciudadanos. Si no hubiéramos estado presionando como hemos hecho, estoy segura de que habrían seguido haciendo como en los últimos 20 años porque no hay ninguna voluntad política de arreglar este problema". Luengo, de EEA, apunta que "había dudas sobre si mantener esta manifestación con todas las dificultades que se nos venían encima, pero hemos pensado que debíamos dejarle el espacio a la ciudadanía para que mostrara su indignación y su empuje a la Administración para que se ponga las pilas de verdad, porque hay mucho de anuncio y poco de realidad. Nos preocupa lo que está pasando en el Gobierno regional que solo propone medidas sin el suficiente compromiso par que se dé un cambio efectivo, no hay un compromiso ni siquiera de presupuestos. Hay mucho de pequeñas obras públicas que se van a comer mucho dinero pero que en realidad no van a tener el efecto que se busca, como que no lleguen los nutrientes al Mar Menor. Todo esto nos preocupa, y más aún las declaraciones del nuevo consejero que apenas unas horas después de haber asumido la cartera de Medio Ambiente nos tacha a los colectivos y a la ciudadanía de que somos nosotros los que creamos la alarma social, cuando la alarma social nos la crea la inactividad, la opacidad y la visión obtusa que tiene este Gobierno respecto al Mar Menor y sus soluciones. Así que que nos da la razón para hacer estas manifestaciones", defiende.

Luengo ahonda en sus dudas de cara al nuevo consejero de Turismo, Cultura y Medio Ambiente, Javier Celdrán, a quien considera en la línea de los anteriores gabinetes "desde Valcárcel, que no se han tomado en serio el Medio Ambiente, sino que ha sido para ellos un cero a la izquierda, un estorbo para lo que entienden como desarrollo y progreso a base de el ladrillazo o regadíos... Y nosotros pensamos que el Medio Ambiente es una materia transversal, tiene que ser una pieza central de las políticas del Gobierno regional porque si no ya estamos viendo que nos llegan los problemas". Por su parte, desde Pacto por el Mar Menor dejan caer que "vamos a dar un voto de confianza al nuevo consejero para ver si se ponen los medios para arreglar de una vez por todas este problema” aunque sienten que "con el cambio de Consejería no saben qué hacer con el Medio Ambiente, no están mentalizados para el Medio Ambiente y esto es muy triste", analiza Rubio, y en ese sentido explica que "deberían tener en cuenta esta manifestación. Si no oyen a la ciudadanía de a pie, las personas que hemos venido hoy sin ninguna vinculación con partidos políticos, ¿a quién van a oír? La gente que ha venido esta tarde somos los que no tenemos intereses, hemos venido por amor al Mar Menor".

El manifiesto comenzó recordando que "no hemos sabido tratar al Mar Menor como la joya que es, y lo hemos maltratado durante décadas" y haciendo un repaso de sus principales afecciones "que ha conllevado una pérdida del equilibrio natural del ecosistema que será difícil restablecer". Lamentaba que "los avances son tímidos, se sigue actuando sin coordinación institucional, muchas de las actuaciones se han decidido sin la necesaria participación, transparencia, evaluación, y sin hacer caso a las recomendaciones de expertos, siendo algunas incluso contrarias a los criterios del Comité Científico del Mar Menor", y entre las exigencias, incluían que "se trabaje sin pausa, pero con rigor, respetando la legislación, consultando a expertos, ciudadanía y sectores implicados, y sobre todo con absoluta transparencia y coordinación institucional, para frenar la degradación del Mar Menor y conseguir su recuperación lo antes posible". Asimismo, los convocantes exigieron también que "se dejen de promover y ejecutar obras y actuaciones públicas que se sabe perjudican al ecosistema del Mar Menor, y se planteen alternativas ambientalmente sostenibles" y que "se aprueben lo antes posible, con las necesarias garantías, transparencia y participación, la Estrategia de Gestión Integrada del Mar Menor y la Ley de Medidas Urgentes para el Mar Menor y su entorno".

 

Mónica Rubio. Periodista y Bióloga.