El recibimiento a la anguila

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Espectacular fotografía de una anguila. Imagen: Javier Murcia. (Resto de imágenes: David Verdiell -2 y 5- y Paz Parrondo -4-).

La anguila vuelve a casa. Tras haber estado largo tiempo oficialmente desaparecida del Segura, el año pasado fue localizada de nuevo en la pedanía murciana de Puebla de Soto y todo apunta a que pueda repoblar de nuevo el cauce. La especie más viajera de nuestros ríos llega a la costa de la Región después de su instintiva odisea de miles de kilómetros desde el lugar donde desova, el mítico Mar de los Sargazos, en el Océano Atlántico. El trayecto les implica a las larvas de tres a siete años de su vida. Cerca de la desembocadura, adquirirán su codiciado aspecto de angula. Una vez aquí, aún les resta remontar el río murciano, lleno de barreras físicas y salpicado de desperdicios. Pero necesita aguas y riberas limpias, y recodos, como las pozas, donde refugiarse y descansar. Así que, para que las cosas no se le pongan demasiado difíciles, qué mejor recibimiento que adecentar los espacios por donde nadan, comen y reposan, para facilitar su asentamiento. Así lo han pensado desde la Asociación Columbares, y este fin de semana han comenzado los trabajos del Proyecto Anguila, con el que se pretenden recuperar algunos tramos de la Red de Riego de la Huerta de Murcia.

dsc06647_x_ret_web.jpgEl primer destino ha sido triple. La docena de voluntarios que se ha apuntado a esta acción ha limpiado y restaurado dos áreas de acequias del Puente de La Pila, en Alcantarilla, y otra más en la Toma del Junco, en Aljucer, donde se han afanado en eliminar cañas, tapando sus rizomas con tierra para retrasar su salida, y en repoblar las orillas con almeces y tarays, de los que han plantado cerca de 60 ejemplares. Además, han retirado basuras, principalmente botellas y plásticos en general. La misión es significativa. Parece ser que en las acequias, azarbes y medios semejantes la especie encuentra alimento con cierta facilidad. 

azud_de_la_fica.jpgPero éste es solo el inicio de una serie de actuaciones que, si todo va bien, se prolongarán el año próximo y que contemplan también dos proyectos piloto. El primero incluye la mejora de tramos del cauce donde a las anguilas les cuesta remontar el río por la presencia de obstáculos. La solución propuesta consiste en la colocación de una malla, semejante al césped artificial pero de mayor grosor, que se adhiere a las superficies. Gracias a ella, las anguilas podrán pegarse al tejido adherente y reptar río arriba. La idea es llegar a un acuerdo con la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) y hacer la prueba este mismo año en el Azud de La Fica, aunque finalmente quizá se escoja otro lugar.

Un segundo proyecto piloto pasa por restaurar una poza, de las que sirven de refugio para las anguilas, en alguna zona aún no cementada. En estas áreas, las anguilas se paran a descansar, de manera que si hay más pozas bien conservadas, más cómodo lo tendrán para remontar el río.

Paz Parrondo es la responsable del proyecto. A ella y a su equipo se les ocurrió cuando tuvieron noticia del hallazgo, el año pasado, de casi una decena de anguilas en la Acequia de Barreras, en Puebla de Soto. Estaban atrapadas, y miembros de la Universidad de Murcia (UMU) enfrascados en otros proyectos se las encontraron y las liberaron. "La anguila es una especie emblemática. Hace dos años se daba por extinguida en el Segura, pero parece ser que al mejorar la calidad de las aguas, ha mejorado su población. Pero pensé que aún quedaba por restaurar su hábitat refugio, porque tenían problemas para subir", comenta. Así que se pusieron a hablar con la Junta de Hacendados de la Huerta de Murcia para convencerles de las bondades de su proyecto. Ha invertido en conversaciones casi un año, pero finalmente ha obtenido su beneplácito para poder actuar en acequias y pozas. Ahora, además, lo avalan la CHS, la UMU y otras instituciones nacionales relacionadas con el tema.

Esta primera actuación le ha servido, de paso, para comprobar el sucio y "lamentable estado" de la Red de Riego de la Huerta de Murcia. "Aquí hay unos valores y unos sitios preciosos, pero están fatal. Así que participar en este proyecto es también una excusa para mantener bien estas zonas", reflexiona.

Unas zonas que, una vez adecentadas, servirán de abrigo a esta especie que años atrás vio muy mermada sus poblaciones en todo el mundo, y que quizá ahora tenga una esperanza de recuperación.

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Mónica Rubio. Periodista y Bióloga.

La anguila del Mar Menor

El trabajo de la Asociación Columbares no es el único que se preocupa de la anguila en la Región de Murcia. Así, investigadores de la Universidad de Murcia están estudiando la biología y aptitud ecológica de la población de esta especie en el Mar Menor.

Según se indica en una nota de prensa, el trabajo de investigación, liderado por la profesora Pilar Muñoz Ruiz y que se lleva a cabo desde el mes pasado, analizará las fases en la que penetra la anguila en esta laguna y los factores determinantes de su entrada, así como la influencia de la bioacumulación de contaminantes y las enfermedades en la capacidad reproductiva de esta especie, que en el Mar Menor está en situación crítica.

El estudio, que cuenta con financiación de la Fundación Séneca y la participación del Centro Oceanográfico de Murcia (Instituto Español de Oceanografía) y del Servicio de Pesca y Acuicultura de la Comunidad Autónoma, dará respuesta a otras cuestiones biológicas de la anguila, como la frecuencia de edades, la talla a la que comienza a madurar y emigrar, la estima del número potencial de reproductores o los factores que explican sus movimientos. 

“La anguila tiene un ciclo de vida complejo y apasionante”, señala la profesora Pilar Muñoz, que explica que “la especie se reproduce en el Mar de los Sargazos, desde donde las larvas son arrastradas por las corrientes oceánicas hacia las costas de Europa y Norte de África, transformándose aquí en angula”. 

“Una vez en las rías, estuarios y desembocaduras de los ríos, la angula sube aguas arriba, hasta el momento en el que alcanza la madurez (fase de anguila plateada), que es cuando migra de nuevo hacia el Mar de los Sargazos para reproducirse y morir”. 

No obstante, añade la profesora, “algunas poblaciones permanecen durante toda su vida continental en lagunas costeras, como es el caso del Mar Menor, y no remontan cursos de agua dulce”. 

“De la anguila, que es una de las especies pesqueras más características del Mar Menor, aún se desconoce en su totalidad el grado en que intervienen los distintos factores que amenazan su población: presas y obstáculos a la migración, pesca, cambio climático, contaminantes, infecciones virales y parásitos, etc.”, concluye Muñoz.