Retiran más de 580 kilos de plomo del fondo del mar en un año

El Proyecto Plumbum, de la Asociación Hippocampus, hace balance de su primer año en el que han contado con más de 60 colaboradores. El peor dato: hasta el momento, solo han localizado un caballito de mar...


Parte del plomo retirado de los fondos marinos regionales, ante los contenedores usados por los colaboradores del proyecto Plumbum.
Abajo, a la derecha, Cristina Mena, presidenta de la Asociación Hippocampus, y José Luis Alcaide pesando un contendor.

El Proyecto Plumbum, de la Asociación Hippocampus, ha retirado 585,70 kilogramos de plomo de los fondos del litoral murciano en un año. Son líneas de sedales, anzuelos, poteras, plomo y curricanes, bien reconocibles y aún lustrosos, o bien descoloridos y deformados por la acción del mar y de las algas. Exactamente un año después de darse a conocer, el recuento final, que se realizó ayer a mediodía, ha rendido una buena cantidad de metal extraído, diez inmersiones y más de un centenar de contenedores de recogida de plomo repartidos en distintos destinos, pero también una gran cifra de colaboradores, con más de seis decenas de entidades que, coincidiendo con el Día Mundial del Medio Ambiente, recibían su diploma en un acto de entrega al que acudió la directora general de Medio Natural, Consuelo Rosauro.

Los metales pesados en general, y el plomo entre ellos, tienen conocidos efectos en la reducción de la longevidad de los organismos afectados y en su capacidad de tener crías viables, es decir, que sobrevivan. Como resultado, el ecosistema se puede volver más vulnerable a otras amenazas. Esta contaminación contribuye así a la degradación invisible del mar, pero también a la visible, frustrando cualquier salida de disfrute de los fondos marinos.

Por todo ello, la mejor consecuencia de "la gran cantidad de plomos que se han extraído" es, sobre todo, "que se han retirado del medio marino, porque aunque no esté considerado como residuo peligroso, el que esté en el mar, el que se degrade, que los peces lo mordisqueen... todo eso se acumula y todos lo estamos incorporando en la cadena trófica", recalca Cristina Mena, presidenta de la Asociación Hippocampus.

En este primer balance, la asociación ha reconocido a un total de 66 colaboradores, -"¡más de lo esperado!", se alegra Mena-, entre los que incluye prácticamente todos los clubes de buceo de la Región, de localidades como Cabo de Palos, Cartagena y Águilas, federaciones, clubes náuticos, asociaciones, empresas... lo que implica a un buen número de participantes.

Así, hay voluntarios que han colaborado buceando y extrayendo plomo de forma selectiva, y hay quien ha dispuesto en sus instalaciones de uno de los pequeños contenedores diseñados al efecto para que clientes y visitas puedan ir depositando allí sus hallazgos. Pero también está el caso de la panadería José Antonio, que ha ideado unos pasteles coronados con la figura de un tentador caballito de mar de chocolate, o de las pulseras de Doble y Nada que lucen un caballito de mar colgante. Casos ambos que destinan parte de sus ventas a esta causa. Iniciativas, además, que han tenido muy buena acogida: "la primera vez que anuncié las pulseritas se vendieron 500 enseguida", recuerda la también bióloga.

MOMENTO CRÍTICO PARA EL CABALLITO DE MAR: UN SOLO EJEMPLAR EN NUEVE INMERSIONES

El montante recaudado, 1.464 euros, se va a destinar al grueso de las actuaciones de la Asociación Hippocampus, que "son los muestreos de caballito de mar del mar Menor en campo", defiende Mena, quien subraya la importancia de la aportación porque "en estas actividades sólo se contrata al monitor de las salidas, el resto de las tareas son de carácter altruista", detalla.

Y, por ahora, los datos no son nada esperanzadores. Todo lo contrario: "este año va fatal. El domingo se hizo la novena salida y en total solo se ha visto un juvenil. Esto nunca había ocurrido. Siempre los hallazgos han sido escasos, pero como este año, nunca. A estas alturas, en otras ocasiones teníamos ya dos, cuatro o seis avistamientos. En el infome de diciembre del año pasado, comparando con 2015, el 90% de la población había disminuido, y este año va peor", advierte, aunque matiza que "no se puede concluir aún, porque el año pasado fueron 16 muestreos y hay que esperar".

En la cita de ayer de cierre del año en el Parque Regional de las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar se realizó una última inmersión en la que se recogieron 170 kilos de plomo. La empresa SGS, dedicada al control de calidad, insepcción, certificación y ensayo, aportó la mayor cantidad del día con 141 kilos. María Jesús Zamora, manager de la unidad de Operaciones Especiales y Submarinas de la multinacional, relata que conoció al Proyecto Plumbum a principios de año en una limpieza y descontaminación de fondo martítimo convocada por la propia empresa en el Muelle de la Curra, en Cartagena. En una mañana, cerca de 20 buzos y algunas embarcaciones retiraron unos 300 kilos de basura general. La Asociación Hippocampus estaba interesada en la porción de plomo, un resido que SGS se encuentra habitualmente. De ahí nació un acuerdo de colaboración para reunir todo lo que la empresa pudiera encontrar en sus operaciones de buceo. Y así, "mediante esta iniciativa, ya sabemos dónde canalizar este residuo", indica Zamora. A partir de esta conexión, "nosotros hemos seguido trabajando, tenemos buzos en el agua todos los días y vamos encontrando plomo. Si antes ya lo hacíamos, ahora más todavía". Zamora recalca que, por política de empresa, "en SGS hacemos actividades de desarrollo, protección del medioambiente..., iniciativas que para nosotros son muy importantes porque generan un valor para la sociedad, y con nuestra colaboración en esta iniciativa aportamos a la sociedad y al medioambiente".

Y no solo los colaboradores reconocen los beneficios de este proyecto. La idea ha recibido una Mención Especial dentro de los Premios Experiencias Inspiradoras 2018 del Programa Sociedad y Áreas Protegidas de Europarc España, organización en la que participan las instituciones implicadas en la planificación y gestión de los espacios protegidos del país.

El Proyecto Plumbum nació a la inquietud de uno de los socios, José Luis Alcaide, quien lamentaba que "cada vez que se metía a bucear encontraba plomo, que es un hallazgo secundario, pero siempre había muchísimo residuo", apunta Mena. Como resultado de sus gestiones encontraron el apoyo de Mahe Gestión de Recursos, una de las dos únicas empresas autorizadas en la Región para gestionar este residuo, que se comprometió a comprarles el plomo extraído a un valor por encima del mercado. Así, los 585,70 kilogramos se han traducido en una donación de 1.464,25 euros, que se destinarán a los proyectos de la Asociación Hippocampus, que tienen como protagonista los muestreos del caballito de mar del mar Menor.

Ahora, y tras el éxito de esta primera campaña, de cara al año que viene, la idea es "dar un paso más allá e intentar trabajar con Mahe en economía circular, en reutilizar el plomo y darle otro uso", anuncia Mena. A ver qué depara el segundo año del aún joven Proyecto Plumbum.

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Imágenes de los residuos recuperados a lo largo de todo el año con esta limpieza selectiva.

 
La directora general de Medio Natural, Consuelo Rosauro, acudió a la entrega de diplomas. A la derecha, el representante de Mahe entrega el cheque en el que se recoge la dotación económica que destina a la asociación y el peso total del plomo extraído.


'Foto de familia' de los asistentes al acto, con personalidades, miembros de la asociación y colaboradores.

Mónica Rubio. Periodista y Bióloga.